Detalles del recorte militar
Las fuerzas armadas de Corea del Sur y Estados Unidos confirmaron el miércoles una reducción sustancial de sus maniobras militares conjuntas, apenas días después de que el presidente Donald Trump ordenara el recorte en un aparente intento de reanudar el diálogo con el líder norcoreano Kim Jong Un.
El lunes, Trump ordenó al Pentágono "reducir sustancialmente" los ejercicios Ulchi Escudo de Libertad con Corea del Sur, poco antes del inicio de las maniobras que originalmente estaban programadas para 11 días. El mandatario estadounidense citó su relación con Kim y la negativa surcoreana a apoyar a Estados Unidos en su guerra contra Irán.
El ejército surcoreano informó que los aliados acordaron ajustar la duración y escala de los ejercicios a petición estadounidense. Las maniobras, que ya habían comenzado, concluirán este viernes en lugar del 27 de agosto como se había previsto inicialmente. Además, se redujo la escala de algunas operaciones conjuntas sobre el terreno.
Los ejercicios originalmente involucraban aproximadamente 18.000 soldados surcoreanos e incluían lecciones de conflictos recientes, incluidas las experiencias de combate de Corea del Norte en la guerra entre Rusia y Ucrania.
El Pentágono señaló que continuaría con "el entrenamiento que mejora la capacidad táctica", pero que ciertos eventos fueron cancelados o convertidos en simulaciones. "Estos ajustes preservan la preparación esencial y los objetivos de entrenamiento. No habrá degradación de los objetivos de entrenamiento de Estados Unidos", indicó un comunicado.
Preocupaciones sobre la preparación militar
La decisión de Trump ha generado inquietudes sobre la postura defensiva conjunta. Los ejercicios Ulchi Escudo de Libertad son un pilar de la alianza entre Estados Unidos y Corea del Sur, que se remonta a la Guerra de Corea de 1950-53. Estos ejercicios, que tienen sus raíces históricas en 1968 tras el atentado norcoreano contra el presidente surcoreano Park Chung-hee, han evolucionado a través de varias denominaciones hasta adoptar su nombre actual en 2022.
Estados Unidos mantiene aproximadamente 28.500 efectivos militares en Corea del Sur bajo el Tratado de Defensa Mutua de 1954. La Ley de Autorización de Defensa Nacional para el año fiscal 2026 prohíbe el uso de fondos para reducir este número por debajo de 28.500 hasta que se cumplan ciertas condiciones.
Yang Uk, analista del Instituto Asan de Estudios de Políticas en Seúl, advirtió que una suspensión prolongada de las maniobras significaría que comandantes nuevos no familiarizados con los procedimientos no participarían hasta que se reanuden los ejercicios.
Contexto histórico y diplomático
No es la primera vez que los ejercicios son reducidos. En 2018, tras la primera cumbre entre Trump y Kim en Singapur, Trump suspendió importantes maniobras militares con Corea del Sur, calificándolas de "provocadoras" y citando el ahorro de costos. Los ejercicios también fueron reducidos durante la pandemia de COVID-19 antes de reanudarse a gran escala en 2022.
Trump y Kim Jong Un se reunieron en tres ocasiones durante el primer mandato presidencial de Trump: en Singapur en junio de 2018, en Hanói, Vietnam, en febrero de 2019, y en Panmunjom en la zona desmilitarizada coreana en junio de 2019. La cumbre de Hanói terminó prematuramente sin declaración conjunta, ya que ambas partes no pudieron resolver diferencias sobre el alcance y la secuencia de la desnuclearización y el alivio de sanciones.
Respuesta norcoreana
Corea del Norte no ha respondido directamente a las aperturas de Trump. Sin embargo, horas antes del miércoles, la Agencia Central de Noticias de Corea publicó un comentario que arremetía contra las maniobras militares conjuntas, calificándolas de "frenéticas" y "extremadamente peligrosas", y prometió "frustrar por completo las hostilidades".
Corea del Norte ha realizado al menos 11 pruebas de misiles balísticos en 2026 hasta mediados de agosto, incluidos lanzamientos el 6, 12 y 20 de agosto, varios de ellos justo antes o durante los ejercicios Ulchi Escudo de Libertad. La agencia estatal señaló que "la peligrosa escalada de las maniobras de guerra" plantea amenazas a los derechos de seguridad norcoreanos.
Reacciones en Corea del Sur
La oficina del presidente surcoreano Lee Jae-myung, del Partido Democrático de centroizquierda, expresó esperanzas de que una "relación amistosa" entre Trump y Kim conduzca a un "diálogo significativo" para promover la paz en la península coreana. Lee ganó las elecciones presidenciales de 2025 con el 49,4% de los votos tras la destitución del conservador Yoon Suk Yeol por su breve declaración de ley marcial en diciembre de 2024.
El comunicado generó críticas de sectores conservadores, que acusaron al gobierno de Lee de priorizar la diplomacia entre Kim y Trump por encima de las preocupaciones de seguridad.
Funcionarios surcoreanos indicaron que ni autoridades surcoreanas ni estadounidenses fueron informados de la decisión de Trump antes de su publicación en redes sociales. El ministro de Exteriores, Cho Hyun, y el ministro de Defensa, Ahn Gyu-back, confirmaron en audiencias parlamentarias que la alianza sigue siendo sólida y que ambos países mantienen consultas estrechas.
Presión sobre Irán
En su publicación, Trump señaló que las maniobras no solo son costosas, sino que "envían una señal totalmente inapropiada y hostil" a Corea del Norte, que según él "no ha sido amenazante y ha sido respetuosa". Trump también mencionó que le preguntó a Lee si Corea del Sur se uniría a Estados Unidos en la "desnuclearización" de Irán, y recibió una respuesta negativa.
Analistas sugieren que el recorte de Trump podría estar más dirigido a presionar a Corea del Sur para que brinde apoyo sustancial en la guerra contra Irán que a acercarse a Corea del Norte. Yang explicó que el mensaje de Trump es: "Si no cooperan con nosotros sobre Irán, nosotros tampoco cooperamos con ustedes".
Funcionarios surcoreanos confirmaron que Corea del Sur y Estados Unidos están discutiendo contribuciones prácticas y militares que Seúl puede hacer para ayudar a restablecer la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
Lee Jae-myung cuenta con una ventaja política significativa: su Partido Democrático mantiene una mayoría en la Asamblea Nacional hasta al menos 2028, lo que le otorga capacidad para implementar su agenda de política exterior, incluido el compromiso con Corea del Norte.






